Es un día viernes en la ciudad de Talca, provincia de séptima región en Chile continental, lugar donde llego de la luz a la oscuridad, a eso de las 08:00 hrs., mundo de tinieblas recibió su primer llanto, luego sería todo historias...
Dejo el estetoscopio sobre el sofá, y del interior del maletín sustrajo una jeringa, algodón y un frasco con alcohol, la paciente se encontraba sentada en el sofá…
¡Acuesta exclamó!
Y procedió, alzando el vestido, bajo su calzón hasta las rodillas y comenzó a dar palmadas en el glúteo en su parte superior, tomó un trozo de algodón lo untó en alcohol y lo deslizo por borde de su cadera…
¡Eleonora, voy poner inyección!
no debe mover, ni tenga miedo, no dolerá...
¿Tranquila, no mueva ya?...
¡Ella, una buena paciente, nunca se quejaba,
pero que la pincharan era otra cosa!
¡Eso duele!...
¡Yo no quiero dolor!,…
¡Calma, no dolerá, tranquila!
Se abre la puerta y aparece una mujer joven que resulta ser la madre del doctor y pregunta
¿Qué haces mi amor?
¡Le pongo una inyección a Eleonora para que se mejore!
…Jajaja, jajaja, jajaja
¡Esta bien!
Dijo acercándose a la paciente semidesnuda y tomándola arregló su ropa, prefiero jueguen a otra cosa, pues si la mamá de Eleonora se llega a enterar que mi hijo de tres años tiene tendida en el sofá y sin ropas a su hija también de tres años para ponerle una inyección, con lo exagerada que es, pondrá el grito en el cielo y ambos perderemos a dos buenas amigas hijo…
¡Vengan vamos a la cocina les daré chocolates?
Jajaja, que ocurrencias tienes mi amor…
Maht-09-06-2011-23:16hrs.
Soy Creador en Tinieblas Encantadas
He querido compartir esta historia en honor a idea de un amigo cuando participábamos en otra revista de similar formato; aunque con más preponderancia a lo social, el se encuentra con nosotros y es un buen narrador y cuentista, me refiero a Beto Brom, a quien aprovecho extenderle un saludo.
El acontecimiento acaeció cuarenta y seis años atrás y me fue referida la historia por mi Madre a la edad de 76 años, (en octubre cumplirá 77) resulto especial para ese encuentro creado por nuestro amigo en esa página y toda una sorpresa para mí, pues los recuerdos de Eleonora son difusos, casi imperceptibles
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.